Luego de la buena imagen mostrada por nuestro equipo en el empate 1 a 1 ante Nacional, la parcialidad picapiedra fue con las ilusiones renovadas al Parque Palermo, para alentar a los rojiverdes en este crucial partido ante Cerrito. En la tribuna se veían muchos hinchas de traje, como escapados de sus trabajos, y sin lugar a dudas no eran los únicos. Es que la parcialidad ramplense concurrió en un muy buen número, pese a ser miércoles en plena tarde.
El equipo titular elegido por Eduardo Favaro presentaba 2 novedades: la presencia de Julián Perujo como lateral derecho, reemplazando al suspendido César Vargas, y a Tabaré Da Cunha como volante por derecha, en el lugar que ante los tricolores ocupó Paul Dzeruvs. Así salieron al campo Bernardo Long en el arco; Perujo, Rodrigo Canosa, Jonathan Souza Motta y Willington Techera en defensa; Bruno Barreto y Óscar Russo en el medio sector; Da Cunha, Richard Núñez y Rodrigo Rojo más adelantados; y Maximiliano Brito como único delantero neto.
Llamó la atención, que Favaro utilizara la misma figura táctica ante Nacional, como visitantes en el Parque Central, que frente a Cerrito, un equipo que potencialmente se presentaba como mucho más débil. Además, teniendo en cuenta que a Rampla solo le servía ganar, a priori parecía demasiado conservador el planteo.
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El primer tiempo fue malo, realmente malo. Hubo mucha lucha en el mediocampo y escasa claridad de mitad de cancha hacia arriba. Había muy pocos espacios ya que ambos poblaron la zona central y el mal estado del campo de juego, vale decirlo, también conspiró contra los intereses de ambos equipos.
Rampla se arrimó con un par de centros de Richard Núñez. A los 6´ apareció Canosa por el segundo palo y no pudo cabecear bien, perdiéndose la pelota afuera. Respondió Cerrito con una corrida de Joel Burgueño, quien le ganó en velocidad a Souza Motta y perdió el duelo ante Long, quien tapó en forma notable con una mano. Sobre los 39´ otra vez de los pies de Núñez nace una chance para Rampla, con un cabezazo de Bruno Barreto en el corazón del área que se pierde apenas afuera.
El trámite también se hizo lento porque existieron muchas faltas, más de las que sancionó Roberto Silvera, y era toda una ceremonia para que llegaran los zagueros al área rival previa a cada ejecución. También hubo demoras porque un futbolista de Cerrito estuvo varios minutos requiriendo asistencia, y finalmente dejó el campo lesionado, como se ve en la próxima imagen.
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El segundo tiempo se presentaba con la misma tónica. Antes de los 15´ Favaro quiso sacudir un poco el equipo y mandó a la cancha primero a Danilo Moreno Asprilla y unos minutos después a Gabriel Álvez. Los que salieron fueron Óscar Russo y Maximiliano Brito, respectivamente. Así formó el doble volante central con Da Cunha y Barreto, y dejó al colombiano bien abierto sobre la derecha.
La situación poco cambió. Rampla siguió insistiendo por el medio, en lugar de abrir la cancha. Solo tuvo una chance a los 14´, y fue tras un centro de Núñez que Techera punteó justo antes que el arquero, perdiéndose la pelota apenaspor arriba del travesaño. Cuando corrían 24 minutos, el entrenador dispuso su última variante: Paul Dzeruvs por Techera. De esa forma se la jugó a todo o nada, dejando una línea de 3 en defensa y presentando 3 delanteros.
Cerrito de alguna forma intentó aprovechar que era Rampla el que tomaba la iniciativa, replegándose atrás y esperando ganarlo de contragolpe. Lo tuvo a los 36´ cuando Canosa pifió el balón y Rodrigo Huertas quedó mano a mano con Long, pero la definición del delantero auriverde se perdió afuera.
A medida que se acercaba el final, la ansiedad de jugadores e hinchas rojiverdes estaba a flor de piel. Para colmo de males, Roberto Silvera detuvo el juego varios minutos, no los cronometramos pero seguramente fueron 4 o 5, para que la policía pudiera controlar a los parciales de Cerrito, ya que habían arrojado algún elemento al campo de juego.
Incluso Silvera llamó a los capitanes de ambos equipos y Mauricio Nanni, el que llevaba la cinta en los auriverdes, debió ir a calmar a su puñado de hinchas. Toda esta situación, más una nueva lesión de un jugador de Cerrito, ameritaba POR LO MENOS 6 minutos de tiempo adicional. Si a eso le sumamos los cambios y las demoras normales de un partido, deberían haber sido aún más.
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Faltando 2 minutos, Asprilla recibió una de las pocas pelotas que le llegaron a su sector, escapó de la punta al medio y sacó un remate de zurda que rebotó en un rival y luego el arquero Nanni sacó al córner sobre el primer palo. Enseguida llegó la expulsión de un futbolista de Cerrito por doble amarilla y se cumplió el tiempo reglamentario.
Para sorpresa de todos, Roberto Silvera adicionó APENAS 4 minutos. Solo teniendo en cuenta cuando detuvo el juego para calmar a un puñado de hinchas de Cerrito, se perdieron más de 4 minutos. Ni que hablar si les sumamos los cambios y las lesiones de 2 jugadores auriverdes. No estamos argumentando que no se ganó por el arbitraje, pero las cosas hay que decirlas como son: Silvera parecía el más interesado porque el partido terminara con empate.
Si adicionaba un par de minutos más, cualquier cosa podría haber pasado, porque en los descuentos ambos equipos se soltaron definitivamente y fueron por la victoria. Rampla en esos últimos instantes tuvo 2 veces el triunfo, ambos en el pie zurdo de Richard Núñez.
Primero el rubio volante llegó hasta el borde del área y en vez de cederle el balón a Moreno Asprilla que picaba totalmente solo por detrás del Gaby Alvez, buscó el remate directo al arco y el guardameta la sacó al córner. Instantes después, en una incidencia similar, volvió a probar desde la medialuna y el arquero rechazó el balón, pero Moreno Asprilla no llegó al rebote. De todos modos, no hay nada que reprocharle a Richard Núñez, quien ha sido el goleador y la mejor figura de los rojiverdes en esta temporada.
Roberto Silvera pitó el final, y ambos equipos se fueron más complicados que como llegaron. Rampla está a 6 puntos de Racing y a 7 de Fénix, el rival de la última fecha. Este sábado los picapiedras visitan a Rentistas, con el arbitraje de Darío Ubríaco. En caso de ganar, seguirán con vida en la lucha por la permanencia, sin importar los resultados de los otros rivales. Racing visita a Cerro Largo en Melo y Fénix a Liverpool en Belvedere.
Viendo la recta final del campeonato, éste es el panorama de los 3 equipos:
Rampla Juniors: Rentistas (v), Peñarol (v), Fénix (l)
Racing: Cerro Largo (v), River Plate (l), Cerro (l)
Fénix: Liverpool (v), Rentistas (l), Rampla Juniors (v)
Ni que hablar que Rampla debe ganar los 3 partidos, pero como mínimo necesita obtener la victoria en 2 de ellos y que Racing pierda los 3. En cualquier otro caso no tendrá ninguna chance.
Racing ganando 1 y empatando 1, aunque pierda el restante y Rampla gane sus 3 partidos, queda fuera del alcance de los rojiverdes. Lo mismo que logra Fénix, con tan solo ganar 1 de sus 2 partidos previo al choque con los rojiverdes.
Esto es lo que dice la calculadora, pero si nosotros no logramos sumar, hay que olvidarse de las cuentas. En este momento, la prioridad es ganarle a Rentistas, sino el domingo ya habrá que ponerse a trabajar en el retorno a Primera.
Por Marcelo Baruffaldi - mbaruffaldi@ramplajuniors.com